Un café con historia, sembrado en el corazón de Albán
En las montañas de la vereda Namay, en Albán, Cundinamarca, se encuentra la Finca El Tesoro. Allí, doña Blanca Quevedo cultiva con dedicación un café gourmet que nace de la tierra, del clima y del esfuerzo de una familia campesina que ha dedicado su vida al campo.
Cada grano es seleccionado a mano, recogido en su punto exacto de maduración y procesado con el cuidado que solo se aprende con los años. El resultado es un café de altura, con cuerpo, aroma intenso y un sabor equilibrado que deja ese gusto suave y persistente en el paladar.